Enredando por internet he encontrado un pasaje de Jabi Arroyo, de Subversion X que conocio a Iosu Esposito de Eskorbuto los ultimos tres años de su vida y que cuenta la verdadera vida de Iosu y como tenia que vender incluso sus discos entre otras cosas.
·En los últimos años andaba muy mal de dinero. El poco que tenía ya sabemos para qué lo quería… pero tengo que decir que a mí nunca me pidió ni un duro. Me hablaba de sus problemas con Discos Suicidas, de cómo habían reeditado el LP “Eskizofrenia” sin decirles nada. Les dieron una miseria por ese disco y apenas trescientas mil pesetas por “Anti Todo”.
·Me decía que “Soldados” era el único tema de rock and roll de Eskorbuto. A mí me sorprendió porque no me parece un tema de rock and roll, pero él pensaba que sí, tal vez por el ritmo del bajo.
·Por culpa de su problema vendía todos sus discos, casi siempre muy baratos, por dos libras o así. Muchos se aprovecharon de sus necesidades, de su miseria. La primera guitarra que tuvo fue una Weston, que se la quitaron en Madrid. Luego tuvo una Gibson Les Paul. Esas fueron las dos únicas guitarras buenas que tuvo. Con ésta guitarra lo que le ocurrió fue que tuvo que empeñarla por lo de siempre. Se la dejó a uno del barrio a cambio de prestarle cinco mil pesetas, con la condición de que se las devolvería el lunes siguiente y así recuperaría la guitarra. Pero el dinero no lo consiguió para ese día sino dos días después y aquél individuo ya no quiso devolverle la guitarra.
·Muchos le tenían “tirria”. Le decían: “Mira ése, ha hecho la canción “A La Mierda El País Vasco”. Es un asqueroso yonki”. Y cuando murió, todos decían “Ah, yo lo conocía, era un tío de puta madre”.
·Pienso que el mayor enemigo del hombre es uno mismo, porque tú puedes autodestruirte, tú mayor enemigo eres tú mismo.
Unas anécdotas:
·En una ocasión, Paco agredió a alguien y se fue junto a Iosu y le dijo: “Toma, anda ponte mis gafas un rato”. El grupo del agredido buscaba desesperadamente a alguien con unas gafas oscuras y se fueron a sacudirle a Iosu. “Pim, pam, pum…” Se comió unas hostias sin saber de donde le venían.
·Últimamente, Iosu y Jualma tenían desmayos después de los conciertos. Tenían que irse directamente al hotel a descansar, pero en una ocasión Iosu se sintió muy mal y le pidió a Paco y a Jualma que lo llevaran al hospital de Cruces: “¡Rápido, rápido, que me muero!”. Paco conducía y Jualma iba de copiloto y Iosu seguía insistiendo: “¡Corre más que me muero!”. Y Jualma contestó: “¿Qué corra más, que corra más? Cállate que lo que vas a conseguir es que nos matemos los tres”.
En una ocasión tuvo Iosu un ataque de debilidad y estuvo tirado en el consuelo más de media sin que nadie hiciera nada por él hasta que lo recogió una ambulancia. Y es que todos somos antitodo, todos.
·En un concierto casi se queda electrocutado. Estaba lloviendo, pero no quisieron seguir adelante con el concierto. Se mojaron los cables y le dio una descarga eléctrica a través de la guitarra. Hubo quien pensó que si no se murió en aquel momento fue porque era inmortal. Ël siempre decía que no tenía miedo a la muerte, pero llegó a verla de cerca en varias ocasiones y estoy seguro de que al final si tuvo miedo.
·Conservo algunos recuerdos suyos como una pulsera de color rojo con unos pinchos con la que aparece en “Demasiados Enemigos” y que se hizo él mismo. Tengo también su guitarra española. Se la había regalado su hermano cuando era un chaval. Con ella sacaba todas las canciones de Eskorbuto. Quince días antes de morir se compró una última guitarra eléctrica, de color verde, y un amplificador, porque lo que pienso que aún quería era seguir tocando la guitarra, haciendo cosas.
·Yo subía a su casa a menudo. Comía poco, apenas un café y una galleta. Luego bajábamos y dábamos unas vueltas. Me daba ánimos para mi grupo. Me acuerdo que el primer concierto de Subversión X fue el 8 de mayo y él se puso enfermo y no pudo venir. Luego le regalé una de las cincuenta copias que hicimos de la grabación de aquel concierto. Pero murió el día 31 y no pudo darme su opinión sobre qué le parecía mi grupo.
·En los últimos meses ya no podía ni ir a ensayar. Quedaba con ellos, pero como se sentía mal, ponía excusas y al final no iba. Quiso ensayar en su casa porque no podía desplazarse. Se cansaba mucho subiendo las escaleras que llevaban hasta su casa. Se paraba en una piedra que había a medio camino. Me decía que nosotros, mi grupo, deberíamos seguir sus pasos, tomar el testigo. Me insistía sobre todo en lo de que no nos vendiéramos nunca. ¡Cómo le echo de menos…!
·Le gustaba jugar a las cartas y detenerse a comprar una palmerita, un dulce que le gustaba mucho. Tenía un montón de comics y fanzines. Le gustaba “El Hombre Araña”, el “Crepy”…
·Estaba muy orgulloso del éxito de canciones suyas como “Mucha Policía, Poca Diversión” o “Cerebros Destruidos”. “Mi Degeneración” la hizo por influencia de The Who, su grupo favorito. Los temas relacionados con la muerte, en general, eran de Jualma.
·Me habló también del gran esfuerzo que tuvo hacer para grabar el penúltimo disco, “Las Más Macabras De Las Vidas”. Jualma no pudo hacer casi nada porque estaba enfermo y a él le tocó hacer los bajos y casi todas las voces. Fue la ocasión que más speed consumió en su vida. Por ejemplo, en el tema “Rock Y Violencia” deberían estar las voces de los dos, uno diciendo:”¡rock y violencia!” y el otro “es necesario”; y de nuevo el primero “¡rock y violencia” y el otro “es vital”; sin embargo todas las voces son de Iosu.
·Al final quería reunir de nuevo los discos de Eskorbuto. Llegó a dar un montón de ejemplares de “Demasiados Enemigos” por el single “Mucha Policía, Poca Diversión”. Escuchaba una cinta de GBH. Además de los Who, le gustaban también los Rolling Stones, los Doors,… Lamentablemente se había visto obligado a vender todos sus discos.
·Quería hacer un concierto en la sala Munich 72 de Santurce, un lugar para 600 personas. No se lo permitieron y luego se hizo allí un concierto homenaje, tras su muerte.
·Las últimas botas que tuvo se las regalé yo. Eran de mi hermano, de cuando estuvo en la mili. Tenían restos de escayola, ya que mi hermano es escayolista. Unos días después de regalárselas me dijo: “¿Qué era eso que tenían las botas? ¡Joder!, me ha costado un montón quitarle los pegotes que tenían…que no sé de que hostias serían…”
·Fue una persona a la que la vida le dio muchos golpes; algunos los supo encajar, otros no tanto. La vida le deparó muy malos tragos y se fue curtiendo a base de fuerza de mala vida. “Somos personas solitarias” solía decir. Para mí, era un cerebro privilegiado, su mente era abismo de miles de ideas, que incluso se contradecían, pero os puedo asegurar que valían mucho más que las de otros que van de poetas. Él no quería que le trataran como a un ídolo, era una mente callejera, humano, con ganas de hacer cosas, sencillo y humilde. Nunca se le subió la fama a la cabeza. Si me escuchas, Iosu, un saludo, hasta siempre.
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